Desde los años 70, la demanda de recursos naturales por año ha sobrepasado lo que la Tierra es capaz de regenerar. A día de hoy la Tierra tarda un año y seis meses en regenerar lo que de ella usamos en un año. Y seguimos liquidando los recursos. Es cierto que necesitamos lo que la naturaleza ofrece pero, ¿cómo medir si estamos utilizando demasiado? A día de hoy, si todos siguiéramos el estilo de vida que tiene, por ejemplo, un norteamericano medio, necesitaríamos 5 planetas para abastecernos.
La crisis ha traído consigo muchas lecciones y, sin duda, una de ellas es la necesidad de actuar de manera sostenible. Mágicamente, se han unido a tal campaña la escasez de recursos y su consecuente alza en los precios de los recursos naturales. Lo mejor de todo es que estos factores han sido suficientes para llegar directamente al corazón de las estrategias empresariales: muchas compañías han empezado a intuir que el camino al éxito pasa por el desarrollo sostenible. Es lo que se ha llamado la ecoventaja.
No sólo los mercados acabarán castigando aquella producción que no sintonice con el ecosistema, el consumidor (“más racional, ecológico y conectado a las nuevas tecnologías”) parece estar aprendiendo que la ecología es la dirección acertada. ¿Cómo deben responder los retailers a tal demanda?
De momento, Bruselas ha abierto una convocatoria hasta el 6 de septiembre, para buscar 50 proyectos ecoinnovadores a los que cofinanciar hasta el 50% del coste de cada proyecto. La idea es ayudar a nuestras economías a crecer de manera ecológicamente sostenible. (Leer noticia completa aquí)
Por otro lado, EPA Victoria´s propone un medidor de la huella ecológica que permite identificar qué produce el mayor impacto y cómo pueden utilizarse más eficazmente los recursos. Puede medirse la huella ecológica que dejamos en el día a día, en nuestros hogares, oficinas y tiendas. En su página web proponen algunos ejemplos que ya han aplicado la herramienta. ¿Será el futuro de los retailers que quieran acercarse al nuevo perfil del consumidor?
¿Supondrá este método un nuevo reto para el Retail Intelligence®? De momento, en T-Cuento ya nos hemos puesto a trabajar en este sentido, y hemos ideado un sistema junto con el grupo de iluminación Luxiona, partner en este proyecto, que permite conectar el regulador de la iluminación de las tiendas con nuestro cuentapersonas, para así poder adaptar la intensidad de la misma acorde con las personas que se encuentran en la tienda en todo momento. El objetivo es ahorrar hasta un 40% del consumo energético y a la vez aumentar las ventas. ¿Cómo? A través del Marketing Lumínico que permite desarrollar estrategias personalizadas para cada retailer, creando el ambiente más adecuado para cada situación. Y es que cada vez más, la magia de la luz define y expresa las características de cada marca. En definitiva, marketing lumínico, ahorro energético y responsabilidad social todo en uno.
Lo que está claro es que las tendencias mandan y ésta, aunque lentamente, va a tener que imponerse en el futuro. Y si no, miren la nueva apuesta de Auchan.














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