Entorno del Retail

La transformación de los supermercados

La crisis está cambiando los hábitos de compra. Las medidas (como la subida del IVA) hacen variar los precios y encarecen, directa o indirectamente, la vida.

Cuanto más años de crisis se acumulan, más modifica el consumidor sus gastos, agotado por la precariedad, la pobreza o la prudencia. Y esto, sin duda, afecta al mundo del retail.

Cinco Días publica hoy la noticia Un nuevo super para un nuevo consumidor sobre la huella que ha dejado la crisis en los supermercados, a través de los cuales no resulta difícil medir los cambios ocasionados en estos ya casi cinco años de crisis.

“”Es difícil ver un billete de 50 euros a partir del día 15”, explica una cajera de un Supersol del centro de Madrid mientras va pasando por el escáner la compra de un cliente.

“A finales de mes se nota un bajón de ventas tremendo”, relata la empleada, que trabaja en un barrio de clase media alta. “Ya no vemos billetes gordos. Empieza el mes y vuelven las colas. Y a partir del día 10 llegan los del paro”.

-¿Y no era igual antes de la crisis? -le pregunta el cliente.

-Para nada.”

Los datos del paro y de los mileuristas que acumula España son una respuesta al cambio en las tendencias de compra.

“Los supermercados, en los que se realizan el 42% de las compras de alimentación, se adaptan a estos cambios y reducen costes. (…) Cuatro de cada diez consumidores admite haber cambiado sus pautas para ahorrar en alimentación, según el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). De la ternera al cerdo. Del cerdo al pollo. Y de ahí al congelado. En 2011, los hogares consumieron menos carne, pescados y mariscos frescos, según el Ministerio de Agricultura. Ese año, tras cuatro de crisis y sin el final del túnel a la vista, el gasto en alimentación de los hogares cayó un 0,6%, mientras que el consumo de alimentos, en kilos, bajó un 1,16%, según el CIS. No es lo mismo un súper de 2006 que uno de ahora. Fíjese en la leche: los envases han cambiado. Los cartones tienen menos colores y brillos. Y las estanterías exhiben más “packs familiares”, que reducen el coste por unidad. Los detergentes, con un precio más alto, han seguido otro camino: las marcas venden cajas más pequeñas, con menos dosis. “La pobreza está volviendo.”

¿Cómo deben los retailers afrontar estos cambios? ¿Qué futuro aparece para el márketing y el retail más allá de las propuestas low cost? Sin duda, el primer paso es la conciencia y la empatía. Eroski, por ejemplo, lanzó su Carro del Ahorro Garantizado con una propuesta de lista de compra para reducir costes, o ofrecen gastos de envío gratis. Mercadona, por otro lado, sigue caracterizándose por potenciar la presencia de sus propias marcas blancas y reducir la oferta de aquellas marcas externas que no mantengan un mínimo de rotación. Y Sorli Discau, apuesta por la innovación con su supermercado virtual.

¿Pero qué otras alternativas se presentan mientras esperamos que la crisis se difumine? El retail se enfrenta a un momento que pide creatividad y conciencia. ¿Cómo nos sorprenderán?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Notificarme los nuevos comentarios por correo electrónico. Tambien puedes suscribirte sin comentar.