Entorno del Retail

La verdadera utilidad de las cosas

Las nuevas tecnologías nos superan. Se suceden con tanta rapidez, proponen ideas inesperadas y revolucionan nuestra vida diaria casi sin que nos demos cuenta. Y de repente, estamos acostumbrados al whatsapp, a las miles aplicaciones de los smartphones, a recibir el correo en el móvil o a hacer una compra con un sólo click.

El desarollo tecnológico nos ha traído una immensidad de ventajas. A ratos incluso me pregunto cómo estudiábamos sin tener acceso a google. O cómo era aquello de quedar con los amigos cuando no había teléfonos móviles.

Pero la urgencia por adaptarnos a las tantas tecnologías hace que, a veces, se pierda por el camino su verdadera utilidad. ¿Nos tomamos el tiempo suficiente para entender el aparato o la aplicación? ¿Le sacamos todo el partido necesario? Probablemente no.

La semana pasada me preguntaba por los códigos QR. Me preguntaba por qué en ocasiones me veía rodeada de ellos sin sentir la más mínima tentación a escanearlos para descubrir a dónde me llevaban. Un amigo me explicó que, posiblemente, es por el mal uso (o uso insuficiente) que se les da.

Los códigos QR son códigos de barras en dos dimensiones en los que podemos introducir mucha información, permitiendo una gran variedad de usos muy interesante. Puede ser captado por la cámara de un teléfono y mostrar la información que lleva dentro, lo cual supone una interesante oportunidad de marketing para las empresas. Junto a un artículo en el escaparate de una tienda o en cualquier lugar, puede contener información del producto, pero también un enlace a nuestra tienda online. Y hasta ahí es donde hemos llegado, mayormente, a día hoy. Pero estos códigos no deberían ser sólo un apoyo al márketing sino una herramienta informativa que permita, por ejemplo, ahorrar en los envases haciéndolos muchos más simples y establecer una amplia comunicación con el consumidor.

Y eso es lo que la Asociación de Fabricantes y Distribuidores (Aecoc) ha acordado con las principales empresas del sector de la distribución española para poner en marcha un sistema de información al consumidor sobre los alimentos a través de los teléfonos móviles, denominado eScan, pionero en el mundo.

A través de la aplicación gratuita para teléfonos móviles Bidi, los ciudadanos podrán escanear los códigos de barras de toda la vida de los productos en los supermercados, hipermercados e incluso en casa, para ver en la pantalla de sus teléfonos todo tipo de información: nutricional, ingredientes, advertencia.

Además de esta información, las marcas pueden añadir imágenes del producto e instrucciones de uso o información complementaria (como por ejemplo recetas), además de ofrecer la posibilidad de que el consumidor se comunique con ellos desde la aplicación.

Fuente: Aecoc

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