Entorno del Retail

El marketing olfativo

El olfato es uno de los sentidos que influye más en nuestras sensaciones y estados de ánimo.

Un olor puede evocar recuerdos, estimular el apetito, relajarnos, motivarnos, etc. Por ello es un aspecto muy importante a la hora de promocionar un producto. Las grandes superficies, conscientes de ello, no dejan ningún olor a la improvisación: desde perfumar hojas de revista con el producto hasta potenciar el olor de éste con aromatizantes.

De todas maneras, el marketing olfativo no es algo reservado sólo a las grandes superficies. Muchas empresas ya comienzan a aprovechar los beneficios del marketing olfativo como una estrategia potente de captación de clientes. El odotipo es la seña de identidad que utilizan las marcas o empresas para ser representadas a través de un estímulo sensorial olfativo. La necesidad de recurrir a esta original estrategia de marketing radica en la fuerza que crea en las personas la memoria olfativa, ya que un olor percibido por primera vez es procesado por el cerebro para ser recordado toda la vida siempre que se vuelva a sentir en cualquier lugar. Según un estudio de la Universidad de Rockefeller podemos recordar el 35% de los olores que percibimos. Cualquier empresa puede llevarlo a cabo siguiendo las cinco actuaciones que nos presenta Puro Marketing:

1- Evitar los malos olores: no siempre se trata de olores relacionados con una mala higiene o con la suciedad. Puede ser incluso producido por los productos de limpieza que se utilizan. O por ambientadores o productos olfativos que en según que lugar, sobre todo si es un lugar cerrado, resultan inapropiados.

2- Ser sutil pero sin pasar desapercibido: debemos encontrar el punto justo. Lo poco agrada y lo mucho aburre.

3- Relacionar nuestro olor con nuestra actividad: por ejemplo, en una tienda de ropa y complementos infantiles, un olor dulce puede agradar a los niños y evocar recuerdos de infancia a los adultos.

4- Contar con ayuda de terceros: una vez hemos encontrado “nuestra fragancia” nos habituaremos a ella y dejaremos de percibirla. Por lo tanto, necesitamos que alguien que no está en contacto con ella nos eche una mano para evitar sobrecargar el ambiente o llevar a cabo acciones inapropiadas.

5- Evitar opiniones o acciones personales: se trata de una selección muy subjetiva por lo que debemos evitar decisiones personales y basarlas, sobre todo, en estudios y trabajos previos que nos indiquen qué fragancia es mejor. Debemos pensar en la preferencia de la mayoría, no en la nuestra.

¿Podría el Retail Intelligence® indicarnos si un esfuerzo hecho en marketing olfativo revierte en más visitas de clientes?

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