Entorno del Retail

El futuro del retail en la era digital

era digital
Está fuera de toda duda de que nuestro cliente está cambiando y no sólo por los productos que consume, sino también por la relación que establece con su suministrador gracias a las herramientas tecnológicas que tiene a su disposición. Movilidad, interacción, comunicación, accesibilidad a la información, conocimiento, velocidad y seguridad forman parte de las variables que convergen hoy en nuestros clientes y el operador no puede dejar de tenerlas en cuenta en la relación que mantiene con estos.
No podemos olvidar que el negocio online y offline son producto de una misma realidad y tratan de atender las necesidades de suministro de sus clientes de una forma eficiente. Entre los dos mundos hay un paralelismo evidente, cada uno con sus elementos de propios: usabilidad de la plataforma vs recorridos de compra, atención personal vs realidad aumentada,…
En esta nueva era, la comunicación e interacción entre clientes y retailers se realiza a mayor velocidad, y se ha convertido en multidireccional. Pasamos de la comunicación del boca a boca, del boca a oreja, al me gusta, recomiendo, comento, etc… de las redes sociales. Los clientes se han convertido en los mejores prescriptores de las marcas y su influencia en los negocios cada vez es mayor. Hoy la distancia mayor entre una marca y su cliente puede estar en la palma de la mano de cualquiera de ellos.
En este nuevo entorno crear experiencias diferenciadoras para captar la atención de los clientes, son claves para la supervivencia de los negocios. La realidad aumentada, propia del medio digital, se muestra como una poderosa herramienta para crear estas experiencias diferenciadoras, tanto en las tiendas físicas como en las virtuales. Aunque no podemos obviar las motivaciones de los clientes, como satisfacer un deseo, su propia supervivencia, aumentar su visibilidad o notoriedad en su hábitat natural, etc. y desde ahí la necesidad de experimentar, de probar, de sentir, de obtener respuesta, de compromiso, etc… y todo de forma inmediata, a cualquier hora, con su operador o su marca.
Pero el mundo digital también ha propiciado una reducción de costes de funcionamiento importantes y los clientes esperan que éstos repercutan también en su beneficio. La tienda física tiene mayores costes, por su ubicación y función, frente a los que representa una tienda virtual y su almacén automatizado, aunque en éstas nos encontremos con unos costes muy superiores en la última milla.
¿Pueden vivir las marcas y los retailers a espaldas de esta realidad? ¿Pueden dejar que se les escape una parte creciente de su mercado potencial?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Notificarme los nuevos comentarios por correo electrónico. Tambien puedes suscribirte sin comentar.